Desposesión ejidal y exclusión rururbuna en el proceso de metropolización : Análisis territorial , demográfico y productivo en San Andrés y San Pedro Cholula, Puebla. (2000-2025)
Palabras clave:
Exclusión social, Gestión territorial, Migración interna, Reforma agraría, Desarrollo regional, Transformación productiva, Urbanización, Comunidades IndígenasSinopsis
Esta investigación examina los mecanismos que articulan la expansión metropolitana, la desposesión ejidal y la exclusión económica de las comunidades rururbanas en los municipios de San Andrés Cholula (SAC) y San Pedro Cholula (SPC), Puebla, durante el período 2000–2025. El problema central es una paradoja estadística de alta consecuencia institucional: ambos municipios ostentan un Índice de Rezago Social (IRS) clasificado como «muy bajo» por el CONEVAL, −0.812 para SAC y −0.691 para SPC en 2020, mientras exhiben simultáneamente una tasa de pobreza total del 49.7%, un crecimiento demográfico del 53.8% en una década y la destrucción del 69.9% de sus unidades económicas agropecuarias entre 2004 y 2019. Esta divergencia entre el indicador agregado y la condición estructural de las comunidades ejidales constituye el objeto analítico central de la tesis. La investigación documenta un circuito causal de cinco eslabones que opera de forma articulada y autorreferente. El primero es la desposesión ejidal territorial: más de 2,281 hectáreas despojadas mediante decretos federales (DOF, 1987–1992) y el mercado de parcelas pos-PROCEDE, a precios de entre 1:1,250 y 1:6,000 respecto al valor de mercado inmobiliario. El segundo es la recomposición demográfica diferenciada: el 41.3% de la población de SAC nació fuera del municipio, generando una dualidad entre inmigrantes metropolitanos de clase media y ejidatarios desplazados cuyas condiciones de bienestar dispares son promediadas por el IRS en un único valor favorable. El tercero, y dimensión inédita de esta investigación, es la transformación productiva-laboral: el Índice de Terciarización Económica Municipal (ITEM) creció de 4.2 en 2004 a 18.7 en 2019; las unidades agropecuarias cayeron 69.9%; las tiendas de conveniencia se multiplicaron 1,467%; el diferencial salarial formal/informal alcanzó 1:0.44. El cuarto es la paradoja estadística: la inmigración metropolitana eleva el IRS promedio, ocultando el deterioro de las AGEBs ejidales, de las cuales 17 (18.9%) registraron un DELTA_IRS positivo, deterioro real, entre 2010 y 2020. El quinto eslabón, que cierra y reproduce el circuito, es la invisibilización institucional: los Planes de Desarrollo Urbano de ambos municipios carecen de toda referencia a los ejidos activos como unidades productivas, a los 4,476 hablantes de náhuatl de SAC, a los flujos migratorios diferenciados o a la transformación de la estructura económica sectorial. El diseño es no experimental, longitudinal y mixto con predominancia cuantitativa. Se articulan siete grupos de fuentes de libre acceso: Censos Económicos del INEGI (2004, 2009, 2014, 2019), Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE 2020), Censos de Población y Vivienda (2010, 2020), Series de Uso de Suelo y Vegetación (IV, V, VII), Padrón e Historial de Núcleos Agrarios del RAN, decretos del Diario Oficial de la Federación y datos del Banco de México. El análisis integra un protocolo SIG de 14 pasos en ArcGIS Pro, análisis k-means con nueve variables para la tipología de cuatro tipos de localidades rururbanas, análisis de autocorrelación espacial (índice de Moran), análisis de contenido conforme al protocolo de Krippendorff (2018) para los PDU, y cálculo del ITEM como indicador original de terciarización económica intraurbana. La investigación articula cinco pilares teóricos: la crítica posdesarrollista y la sociología de las ausencias (Escobar, 1995; Santos, 2009; Quijano, 2000); la geografía cultural del territorio (Giménez, 2000, 2007; Harvey, 2004; Haesbaert, 2004); la nueva ruralidad latinoamericana (Ávila Sánchez, 2001, 2009; Grammont, 2009); la teoría de la migración y el desarrollo (Massey et al., 1993; De Haas, 2010, 2023; Canales, 2008); y la economía política del territorio rururbano (Harvey, 2004; Abramo, 2012; De Mattos, 2010; Sen, 1999; Nussbaum, 2011). La integración de estos cinco pilares genera diez conceptos operativos con indicadores verificables, tres de ellos inéditos en la literatura del desarrollo regional mexicano: la transformación productiva rururbana, la exclusión laboral informal y la economía de servicios de desposesión. Las cuatro hipótesis de trabajo están confirmadas con evidencia convergente de fuentes independientes. La aportación empírica central es la documentación integrada, con metodología replicable y fuentes de libre acceso, del circuito completo de cinco eslabones en ambos municipios, incluyendo por primera vez la dimensión productiva- laboral. La aportación teórica son diez conceptos operativos, entre ellos el ITEM, que predice el IRS aparente con mayor poder diagnóstico que cualquier indicador de política social disponible. La aportación metodológica es un protocolo de 14 pasos completamente reproducible y gratuito para la detección temprana de exclusión rururbana integral. La aportación de política es una matriz de recomendaciones diferenciadas por tipo territorial, fundadas jurídicamente en la Ley Agraria, la LGAHOTDU y el Convenio 169 de la OIT, para cuatro dimensiones: gobernanza del suelo ejidal, integración migratoria, reconversión productiva y reforma epistémica de los instrumentos de planeación.





