Construcción de agencia en mujeres ejidatarias asociadas a la gestión turística del Avistamiento de Luciérnagas en ejidos del municipio de Nanacamilpa, Tlaxcala
Palabras clave:
Agenciamiento, Brechas de género, Estructura, Gestión, Turismo de LuciérnagasSinopsis
La participación de la mujer ha estado históricamente marcada por brechas de género significativas que han obstaculizado su desempeño. Los aportes teóricos en torno al empoderamiento de las mismas han sido diversos, un ejemplo de ello es el concepto de la agencia, una categoría más profunda relacionada a las acciones particulares y colectivas de un individuo para cambiar el curso de eventos preexistentes. También denota la capacidad de los actores para desarrollar comportamientos e interacciones sociales que les permita generar interpretaciones de sus realidades y decidir sobre su curso de acción; donde las estructuras desempeñan un papel importante incorporando significados y reglas que los agentes reproducen. Los ejidos son una de las estructuras sociales más importantes de México, donde las mujeres han sido históricamente relegadas. A partir de esto, una de las actividades productivas con mayor incidencia en estos espacios rurales como alternativa de ingreso a las labores del campo, es el turismo. Este último ha cambiado las dinámicas de las mujeres en los ejidos del municipio Nanacamilpa, Tlaxcala, donde la actividad turística ha reconfigurando el entramado social que lo sustenta y agudizado la condición de desigualdad de las mujeres. Desde una revisión teórico-conceptual e histórica, de lo que ha aparejado la perspectiva de género en el contexto ejidal, se propone como objetivo de investigación: comprender la construcción de agencia en las mujeres ejidatarias asociadas a la gestión de la actividad ecoturística Avistamiento de Luciérnagas en el Ejido San José, Nanacamilpa, para la visibilización de brechas de género y la incidencia de estas sobre los procesos de toma de decisiones. En correspondencia con la postura epistemológica hermeneuta, la investigación se desarrolla bajo una metodología cualitativa. A partir de esto, el trabajo de campo ha mostrado una resistencia masculina estructural, donde la participación de las mujeres dentro de la gestión turística ha estado relegada a perpetuar labores de cuidado comunitarias y ambientales. A raíz de ello existen brechas de género asociadas al reconocimiento limitado y la distribución desigual de labores que inhiben su proceso de agenciamiento. Esto sucede cuando realmente, el turismo en el municipio se sostiene por la red de afectos, saberes y responsabilidades de las ejidatarias, evidenciando un vínculo inquebrantable entre ellas y el territorio.





